La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que, sin el subsidio aplicado a los combustibles, el precio de la gasolina y el diésel en el país superaría los 30 pesos por litro.
Durante su posicionamiento, la mandataria explicó que este mecanismo forma parte de la política energética del gobierno federal para contener incrementos abruptos en los precios, especialmente en un contexto de volatilidad internacional.
Sheinbaum subrayó que el subsidio tiene como objetivo principal proteger la economía de las familias mexicanas, al evitar que el alza en los combustibles impacte directamente en el costo de vida, incluyendo transporte, alimentos y servicios.
Asimismo, destacó que la medida busca mantener estabilidad en los precios y apoyar el poder adquisitivo de la población, aunque también ha generado debate entre especialistas sobre su impacto en las finanzas públicas.








