El caso del ataque registrado en las Pirámides de Teotihuacán llegó a la Cámara de Diputados de México, donde legisladores de Movimiento Regeneración Nacional atribuyeron el contexto de violencia a administraciones pasadas.
La diputada Gabriela Valdepeñas señaló directamente a los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto como responsables del escenario actual, una postura que desató críticas desde distintos sectores.
Analistas y opositores cuestionaron que, a varios años de haber asumido el poder, el oficialismo continúe recurriendo a administraciones anteriores para explicar hechos de violencia recientes, en lugar de asumir plenamente la responsabilidad por los resultados de su propia estrategia de seguridad.
Señalan que este tipo de posicionamientos evidencian una narrativa política que busca justificar resultados insuficientes, en un contexto donde la ciudadanía exige respuestas inmediatas y eficaces ante hechos que vulneran la seguridad en espacios públicos.
El debate reaviva la discusión sobre hasta qué punto los gobiernos actuales pueden seguir atribuyendo problemáticas estructurales al pasado, sin rendir cuentas por la efectividad —o falta de ella— de sus propias políticas.








