Colectivos de movilidad y organizaciones civiles convocaron a una marcha el próximo 26 de abril en Puebla, con el objetivo de manifestar su rechazo al proyecto de Cablebús y exigir mayor transparencia por parte de las autoridades.
Los inconformes señalaron que la protesta busca abrir el debate público sobre el costo-beneficio de la obra, al considerar que no se ha informado con suficiente claridad sobre su viabilidad financiera, impacto urbano y efectos ambientales.
Entre las principales demandas destacan la publicación de estudios técnicos completos, así como mecanismos de participación ciudadana que permitan evaluar alternativas de movilidad antes de continuar con el proyecto.
La movilización se da en un contexto de creciente tensión entre el gobierno estatal y diversos sectores sociales, que han cuestionado tanto la planeación como la justificación del Cablebús. Hasta el momento, las autoridades han defendido la obra como una solución estratégica para mejorar la movilidad en zonas con alta demanda de transporte.








