El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar críticas contra las ciudades gobernadas por la llamada “izquierda radical”, al acusar que presentan condiciones de suciedad y deterioro en calles, banquetas y fachadas de establecimientos.
Sin mencionar localidades concretas, el mandatario aseguró que basta con recorrer algunas de estas zonas para observar, según su percepción, el abandono de los espacios públicos. “Todo está sucio. Huele mal”, afirmó, en una nueva ofensiva discursiva contra administraciones que identifica con la izquierda.
Las declaraciones mantienen la confrontación política de Trump con gobiernos locales de tendencia progresista, a los que ha cuestionado por la gestión urbana y las condiciones de sus ciudades.
Aunque el presidente estadounidense no presentó ejemplos específicos en sus declaraciones, sus señalamientos vuelven a colocar la disputa ideológica entre conservadores y progresistas en el centro del debate político estadounidense.







