Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum respondió al reporte de Estados Unidos sobre el combate al narcotráfico y cuestionó que Washington pretenda evaluar las acciones de México sin, al mismo tiempo, rendir cuentas sobre lo que ocurre dentro de su propio territorio.
Durante su conferencia del 17 de septiembre, la mandataria sostuvo que México enfrenta sus propios problemas de seguridad y aseguró que su gobierno actúa contra organizaciones criminales y funcionarios vinculados con actividades ilícitas cuando existen investigaciones y pruebas.
“Nosotros no necesitamos que nos juzguen desde afuera. Sabemos cuáles son los problemas de México y actuamos todos los días”, afirmó.
Sheinbaum cuestionó particularmente qué acciones realiza Estados Unidos contra los distribuidores de droga que operan en su territorio, el lavado de dinero y el consumo de opioides, al considerar que el combate al narcotráfico debe abordarse desde ambos lados de la frontera.
La presidenta también puso sobre la mesa el tráfico ilegal de armas de Estados Unidos hacia México y sostuvo que no puede explicarse el poder de fuego de los grupos criminales mexicanos sin considerar el flujo de armamento proveniente del país vecino.
“¿Qué pasa con las armas que vienen de Estados Unidos a México?”, cuestionó, al tiempo que destacó que en México se han realizado detenciones e incautaciones relacionadas con organizaciones delictivas.
Otro de los puntos señalados por Sheinbaum fue la crisis de consumo de opioides en Estados Unidos. La presidenta sostuvo que Washington debería informar qué medidas implementa para atender el consumo de drogas y enfrentar las causas de la crisis de adicciones.
El intercambio ocurre después de que el presidente estadounidense Donald Trump reconociera acciones del gobierno mexicano contra el crimen organizado, pero exigiera mayores resultados y medidas adicionales. Ante ello, Sheinbaum pidió que Estados Unidos también presente un informe sobre los resultados de su propia estrategia antidrogas.
La discusión vuelve a colocar sobre la mesa la responsabilidad compartida entre México y Estados Unidos en materia de narcotráfico, tráfico de armas, lavado de dinero y consumo de drogas, mientras el gobierno mexicano mantiene como eje de su postura la defensa de la soberanía nacional.








