Ciudad de México. Integrantes de Greenpeace México escalaron el asta bandera del Zócalo capitalino para desplegar una enorme manta de protesta y exigir la cancelación de la megaplanta de amoniaco que Grupo Primax, Gas y Petroquímica de Occidente construye en Topolobampo, Sinaloa.
La acción se realizó en uno de los espacios más emblemáticos del país y tuvo como objetivo visibilizar el rechazo al proyecto, al que organizaciones ambientalistas atribuyen riesgos para el ecosistema marino del Golfo de California y para comunidades pesqueras de la región.
La protesta colocó nuevamente sobre la mesa un conflicto ambiental que ha enfrentado resoluciones judiciales, consultas comunitarias y el respaldo del gobierno federal al desarrollo industrial en la zona.
El acto también representa un desafío simbólico frente al corazón político del país: mientras el gobierno impulsa proyectos estratégicos de infraestructura y energía, organizaciones civiles escalan la presión pública para frenar obras que consideran de alto impacto ambiental.








