Puebla, Pue.- La crisis que atraviesa Volkswagen ya dejó de ser un problema exclusivo de la armadora. El ajuste en su planta de Puebla comienza a extenderse por toda la cadena de proveedores y ya habría provocado la pérdida de más de 3 mil empleos en empresas de autopartes de Puebla y Tlaxcala, advirtió el dirigente de la FTP-CTM, Leobardo Soto Martínez.
El líder sindical alertó que el panorama podría empeorar y que la cifra de trabajadores afectados podría superar los 5 mil, dependiendo de las decisiones que adopte Volkswagen y de la magnitud de los recortes que finalmente se concreten en la planta poblana.
La preocupación no es menor. Volkswagen mantiene una amplia red de empresas proveedoras en Puebla y Tlaxcala, por lo que cualquier reducción en producción termina repercutiendo directamente en empleos de la industria de autopartes. Algunas compañías ya comenzaron a notificar bajas de personal, incluso de manera prácticamente inmediata.
Soto Martínez señaló que las empresas están cubriendo las prestaciones que establece la ley, pero cuestionó la velocidad con la que se están realizando las separaciones laborales. Para muchos trabajadores, el problema no es únicamente recibir una liquidación, sino quedarse de un día para otro sin una fuente de ingresos en una región donde la industria automotriz representa uno de los principales motores económicos.
El escenario podría complicarse todavía más. El dirigente sindical ha mencionado que se analizan escenarios de hasta 2 mil 500 despidos directos en Volkswagen, lo que tendría un nuevo efecto multiplicador sobre sus proveedores.
El golpe laboral también coloca presión sobre las autoridades de Puebla y Tlaxcala, estados que durante años han presumido a la industria automotriz como uno de sus principales motores de desarrollo.
Y si la advertencia de la CTM se confirma, los 3 mil despidos podrían ser apenas el primer capítulo de una crisis laboral que alcance los 5 mil empleos en Puebla y Tlaxcala.








