Ciudad de México. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, calificó como “un buen cierre de ciclo” el balance del sistema educativo, al destacar diversas acciones impulsadas por el gobierno federal durante el último periodo escolar.
Entre los principales logros mencionó la eliminación de la comida chatarra en las escuelas, la entrega de apoyos a 22 millones de estudiantes becarios, el incremento salarial del 9% para los maestros y la basificación de más de 200 mil trabajadores de la educación.
El funcionario aseguró que estas medidas forman parte de la estrategia para fortalecer la educación pública y mejorar las condiciones tanto de alumnos como del magisterio.
No obstante, el balance ha sido recibido con reservas por sectores de la oposición y especialistas, quienes sostienen que los anuncios administrativos y presupuestales no resuelven los problemas estructurales del sistema educativo. Entre ellos mencionan los bajos niveles de aprendizaje, el rezago provocado por la pandemia, la falta de infraestructura en miles de planteles y las carencias de materiales didácticos en diversas regiones del país.
También advierten que, aunque los programas sociales y los incrementos salariales representan beneficios para estudiantes y docentes, el principal reto sigue siendo elevar la calidad educativa y recuperar los indicadores académicos que muestran rezagos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias.
Mientras la SEP presenta estas acciones como un balance positivo del ciclo escolar, el debate continúa sobre si los avances anunciados se traducen en una mejora real del aprendizaje o si predominan los resultados administrativos sobre los indicadores educativos de fondo.








