La titular de la Secretaría de Desarrollo Turístico de Puebla, Carla López-Malo Villalón, informó que el gobierno estatal destinó 8 millones 323 mil pesos para que la edición en español de la Guía Michelin visitara la entidad y evaluara a los restaurantes participantes.
La funcionaria explicó que la inversión tuvo como objetivo posicionar a Puebla como un destino gastronómico de relevancia internacional, buscando que establecimientos locales fueran considerados dentro de una de las guías culinarias más reconocidas del mundo.
Sin embargo, la revelación del monto destinado al proyecto abrió el debate sobre las prioridades del gasto público. Mientras el gobierno estatal defiende la inversión como una estrategia para impulsar el turismo, atraer visitantes y fortalecer la economía local, voces críticas cuestionan si más de 8.3 millones de pesos debieron canalizarse a otras necesidades urgentes de la entidad.
Especialistas en turismo han señalado que la presencia de la Guía Michelin puede traducirse en mayor visibilidad internacional, incremento en la afluencia de visitantes y oportunidades para el sector restaurantero. No obstante, sectores de la oposición y ciudadanos han pedido transparentar los alcances, beneficios y resultados concretos derivados de la inversión.
La discusión también ha puesto sobre la mesa el costo que diversos gobiernos estatales han asumido para promover sus destinos turísticos en mercados nacionales e internacionales, una práctica que suele generar opiniones divididas entre quienes la consideran una apuesta estratégica y quienes la ven como un gasto difícil de justificar ante otras demandas sociales.
El anuncio ocurre en momentos en que la administración del gobernador Alejandro Armenta busca fortalecer la proyección turística de Puebla mediante la promoción de su gastronomía, cultura y patrimonio histórico, apostando por posicionar a la entidad en los principales escaparates del turismo nacional e internacional.








