Tras asegurar que la administración estatal no actúa por improvisación ni por ocurrencias, el coordinador de Gabinete del Gobierno de Puebla, José Luis García Parra, informó que ya existe un trazo definido para un nuevo sistema de transporte que recorrería la vialidad de la 11 Norte-Sur a lo largo de 26 kilómetros.
No obstante, pese a que el proyecto ha sido presentado como una de las apuestas más importantes en materia de movilidad para la zona metropolitana, las autoridades todavía no han determinado cuál será el modelo que finalmente se construirá: tren ligero, tren suburbano o tren elevado.
La declaración ha generado cuestionamientos debido a que, aunque el gobierno asegura contar con estudios y planeación previa, aún no existe una definición sobre el tipo de infraestructura que se desarrollará, un aspecto fundamental para conocer costos, tiempos de ejecución, impacto urbano y fuentes de financiamiento.
Desde la administración estatal se sostiene que la decisión final dependerá de análisis técnicos y de viabilidad que permitan seleccionar la alternativa más eficiente para atender la demanda de movilidad en uno de los corredores más transitados de la capital poblana.
El proyecto forma parte de la estrategia de modernización del transporte público impulsada por el gobierno del estado, que busca ofrecer una alternativa de mayor capacidad ante el crecimiento urbano y la saturación vehicular que enfrenta Puebla.
Mientras avanzan los estudios, el anuncio deja abierta la discusión sobre si el proyecto se encuentra en una fase sólida de planeación o si todavía enfrenta definiciones clave para convertirse en una obra ejecutable. Lo cierto es que, por ahora, el gobierno tiene la ruta, pero aún no el vehículo con el que pretende transformarla.








