Acatlán de Osorio, Puebla.- La inconformidad entre los trabajadores del área de limpia del Ayuntamiento de Acatlán escaló este día luego de que empleados decidieran suspender actividades y manifestarse para exigir mejores condiciones laborales, mantenimiento a las unidades recolectoras de basura y el cese de lo que califican como presunto acoso laboral por parte de autoridades municipales.
Los trabajadores denunciaron que desde hace meses desempeñan sus labores en condiciones precarias, utilizando camiones recolectores que presentan fallas mecánicas constantes y que, aseguran, ponen en riesgo tanto su integridad física como la prestación eficiente del servicio público.
Además del deterioro de las unidades, los inconformes señalaron que enfrentan presiones y hostigamiento dentro de sus áreas de trabajo, situación que ha generado un creciente malestar entre el personal operativo encargado de la recolección de residuos en el municipio.
La protesta representa un nuevo foco de tensión para la administración encabezada por la alcaldesa Lupita Bárcenas, quien ahora enfrenta reclamos directos de uno de los sectores fundamentales para el funcionamiento cotidiano de la ciudad. Los trabajadores exigen una respuesta inmediata a sus demandas y advierten que mantendrán las medidas de presión hasta obtener compromisos concretos por parte del gobierno municipal.
El conflicto también pone sobre la mesa las condiciones en las que operan diversos servicios públicos en municipios del interior del estado, donde frecuentemente los trabajadores denuncian falta de equipo, vehículos obsoletos y escasa inversión en áreas esenciales para la población.
Mientras el Ayuntamiento no emita una postura oficial sobre las acusaciones, la suspensión de actividades amenaza con afectar el servicio de recolección de basura, generando preocupación entre los habitantes de Acatlán por una posible acumulación de residuos en las calles.
La protesta de los trabajadores de limpia no sólo evidencia una disputa laboral, sino que también abre cuestionamientos sobre la capacidad de la administración municipal para garantizar condiciones dignas a sus empleados y mantener operando de manera eficiente uno de los servicios públicos más importantes para la ciudadanía.








