La congruencia suele ser una de las principales exigencias hacia quienes ejercen el poder público. No basta con el discurso; las acciones también son observadas y evaluadas por la ciudadanía.
Mientras a los poblanos se les pide transitar por calles en mal estado, enfrentar condiciones de inseguridad y cumplir puntualmente con sus obligaciones, el gobernador @armentapuebla_ se desplaza en una camioneta blindada que, además, acumula 140 infracciones de tránsito sin pagar.
El contraste ha generado cuestionamientos sobre el mensaje que envía el gobierno estatal en materia de legalidad y rendición de cuentas. Para muchos ciudadanos, resulta difícil exigir respeto a las normas cuando quienes encabezan la administración pública son señalados por incumplirlas.
Más allá del monto de las multas, el debate gira en torno a la responsabilidad de los servidores públicos de predicar con el ejemplo. La confianza ciudadana también se construye con actos de congruencia y con el cumplimiento de las mismas reglas que se exigen al resto de la población.








