El alcalde de Cuautlancingo, Omar Muñoz, quedó bajo fuertes críticas luego de que se revelara el pago de 1.2 millones de pesos por la construcción de una barda perimetral en el preescolar Preescolar Carmen Serdán.
La obra consiste en apenas 189 metros lineales de construcción, pero especialistas consultados señalaron que el costo real no superaría los 300 mil pesos, lo que disparó sospechas de presunto sobrecosto y posible mal manejo de recursos públicos.
La polémica rápidamente estalló en redes sociales, donde usuarios ironizaron que en Cuautlancingo las bardas ya cuestan como mansiones. Otros cuestionaron cómo un gobierno que presume austeridad termina pagando hasta cuatro veces más por una obra relativamente sencilla.
El caso volvió a golpear el discurso anticorrupción de Morena, partido al que pertenece Omar Muñoz, y reavivó las críticas sobre contratos inflados, opacidad y uso discrecional del dinero público en gobiernos municipales emanados de la llamada Cuarta Transformación.
Mientras ciudadanos exigen transparencia y explicación detallada de los costos, opositores acusaron que el municipio se está convirtiendo en otro ejemplo de cómo la “austeridad republicana” termina saliendo más cara para los contribuyentes.
Porque, al parecer, en tiempos de la 4T ya no se construyen bardas… se levantan monumentos al sobreprecio.








