El diputado Samuel Aguilar Pala acusó que personajes presuntamente vinculados al Partido Acción Nacional estarían intentando desestabilizar las manifestaciones ciudadanas que exigen el cierre del relleno sanitario de Chiltepeque.
Según el legislador, detrás de algunas protestas existirían intereses políticos que buscan aprovechar el conflicto ambiental para generar confrontación y desgaste contra las autoridades estatales y municipales.
El caso del basurero de Chiltepeque se ha convertido en uno de los focos de tensión más sensibles en la región, debido a las denuncias de habitantes sobre contaminación, malos olores y posibles afectaciones a la salud. Mientras ciudadanos reclaman soluciones de fondo, el conflicto ahora también se mueve al terreno político, donde Morena y la oposición cruzan acusaciones sobre quién busca sacar ventaja de la inconformidad social.
Las declaraciones de Aguilar Pala también han sido interpretadas como un intento de desacreditar parte de las protestas, en lugar de atender de manera inmediata las demandas de las comunidades afectadas. Para vecinos inconformes, el problema central sigue siendo el funcionamiento del relleno sanitario y la falta de respuestas claras de las autoridades.
En medio de la creciente presión social, el conflicto por Chiltepeque continúa escalando y amenaza con convertirse en otro desgaste político para el gobierno estatal si no se logra una solución que convenza a los habitantes de la zona.








