“No va a correr el agua tan natural, pero vamos a ayudar a que las condiciones de las plantas permitan mejorar la calidad del agua y eliminar la contaminación que afecta la salud de las personas en el río Atoyac”, señaló Alejandro Isuro Martínez Orozco, coordinador nacional para el rescate del afluente.
En conferencia de prensa, informó que este año se invirtieron 234 millones de pesos en cuatro municipios y que se espera alcanzar una inversión de mil 500 millones de pesos para el siguiente año, aunque todavía no está asegurada.
Detalló que actualmente el Atoyac recibe 2 mil 359 descargas en Puebla y Tlaxcala, de las cuales 564 son clandestinas, entre industriales, domiciliarias y tiraderos de basura.
En el primer tramo existen 10 plantas de tratamiento, de las cuales siete están en malas condiciones.
También se han detectado 269 tiraderos de basura y cascajo, así como 9 mil 882 hectáreas deforestadas, además de 200 sitios federales y seis fosas sépticas.
En los cuatro municipios poblanos correspondiente a Puebla hay registradas 109 concesiones de agua superficial, 137 de agua subterránea y 26 permisos de descarga en cuatro municipios.
Martínez Orozco agregó que en Santa Rita Tlahuapan, Santa María Tlalancaleca, San Salvador El Verde y San Felipe Teotlancingo deben evitarse al menos 190 descargas adicionales.
El funcionario reconoció que en algunos puntos el agua del río es tóxica, y lamentó que, pese a las limpiezas en las que se retiran toneladas de basura, “al día siguiente aparecen nuevos tiraderos de cascajo e incluso refrigeradores”.
Explicó que actualmente trabajan en la eliminación de descargas en cuatro tramos, y que el próximo año concluirán obras en esos municipios para después iniciar en otros cinco. El segundo tramo estaría terminado en 2027.
“El trabajo es arduo y complejo, pero disponemos de los recursos. La intención de la presidenta es que avancemos lo más posible y consolidemos resultados en un plazo máximo de tres años. Esa es la meta y el plazo fatal”, subrayó.
Recordó que antes las acciones para sanear el Atoyac estaban dispersas, pero ahora se concentran los esfuerzos de manera coordinada.
Además, en Tlaxcala y Puebla los programas de reforestación se han trasladado a la cuenca alta, donde se han detectado mayores conflictos y factores de contaminación.








