El funcionario poblano Iván Herrera fue blanco de críticas por la basura que dejaron en las calles materiales con su imagen, presuntamente utilizados para promover su figura política ante sus aspiraciones de llegar al Congreso local.
Los cuestionamientos también apuntaron a los 8 millones de pesos destinados a la adquisición de árboles, cuyo número y ubicación de plantación, según la denuncia difundida, no habrían sido precisados públicamente.
La polémica coloca bajo escrutinio tanto el uso de propaganda personalizada en espacios públicos como la transparencia en el ejercicio de recursos destinados a acciones ambientales.








