Ciudad de México.- La senadora del PRI, Paloma Sánchez, protagonizó un nuevo choque político con el morenista Enrique Inzunza Cázarez, a quien acudió directamente a su escaño para entregarle carpetas con información sobre personas desaparecidas y ataques armados registrados en Sinaloa.
El gesto elevó la tensión alrededor del senador sinaloense, quien en los últimos meses ha enfrentado cuestionamientos políticos y señalamientos relacionados con la situación de seguridad en su estado. Inzunza, por su parte, ha rechazado las acusaciones que pesan en su contra.
La confrontación adquiere mayor carga política porque ambos representan a Sinaloa en el Senado: Sánchez desde la oposición priista e Inzunza desde Morena. El intercambio coloca nuevamente frente a frente dos narrativas sobre la crisis de seguridad que atraviesa la entidad.
Sánchez decidió llevar los expedientes hasta el lugar que ocupa Inzunza en el Senado, convirtiendo el acto en un mensaje político directo: los casos de desapariciones y violencia no pueden quedarse en cifras o discursos mientras las familias siguen buscando respuestas.
El episodio también ocurre en un momento particularmente complicado para Inzunza, quien recientemente dejó de formar parte de la bancada de Morena y se encuentra bajo fuerte escrutinio político.








