La investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP estudia la evolución, distribución y diversidad de plantas y hongos, con investigaciones que contribuyen al conocimiento de la riqueza biológica de Puebla y México.
Conocer qué especies existen, dónde se encuentran, cómo se originaron y cuáles son sus relaciones evolutivas es parte del trabajo científico que desarrolla Etelvina Gándara Zamorano, investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Adscripta al Laboratorio de Diversidad y Evolución Fúngica y Vegetal, Gándara Zamorano centra su investigación en los procesos histórico-evolutivos relacionados con el origen y permanencia de taxones de angiospermas y macrohongos de importancia biocultural.
Su trabajo integra disciplinas como la taxonomía, sistemática molecular, filogeografía y genética, herramientas que permiten estudiar la diversidad biológica desde distintas perspectivas.
Entre sus líneas de investigación destacan los estudios taxonómicos de plantas en Puebla, mediante los cuales analiza su distribución geográfica, identifica especies endémicas y determina las regiones donde se concentra una mayor diversidad.
La investigadora también desarrolla estudios filogenéticos basados en ADN, que permiten reconstruir las relaciones de parentesco entre especies y aproximarse a su historia evolutiva. Estos análisis ayudan a conocer cuándo y dónde pudieron originarse determinados grupos de plantas y hongos, así como los procesos que influyeron en su distribución a través del tiempo.
Su trayectoria científica también incluye la participación en un proyecto financiado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, desarrollado en colaboración con investigadores de la Universidad Veracruzana y del Tecnológico Nacional de México, campus Boca del Río, enfocado en la genética de poblaciones de corales del Golfo de México.
La formación de Gándara Zamorano comenzó con la taxonomía y posteriormente se amplió hacia la sistemática filogenética y la biogeografía histórica, consolidando una línea de investigación enfocada en comprender la diversidad y evolución de los organismos.
Es bióloga por la Universidad de Guadalajara y realizó sus estudios de maestría y doctorado en el Instituto de Ecología. Posteriormente obtuvo una beca UC MEXUS para realizar una estancia posdoctoral en la Universidad de California, Berkeley, en Estados Unidos.
Actualmente pertenece al nivel II del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
Su trabajo representa una aportación al conocimiento científico de la biodiversidad mexicana, particularmente en una entidad como Puebla, cuya variedad de ecosistemas permite estudiar una amplia diversidad de especies. La investigación taxonómica y evolutiva no sólo permite identificar y comprender esa riqueza natural: también genera información fundamental para su documentación, conservación y aprovechamiento responsable.








