Jorge Alejandro Torres Jaramillo, profesor e investigador del Instituto de Ciencias, impulsa un proyecto hídrico regional que busca contribuir a la recuperación ambiental y ecológica de las cuencas del estado mediante nuevas tecnologías para el tratamiento de aguas residuales.
Ante el crecimiento de la población y el incremento en la demanda del recurso hídrico, investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) trabajan en alternativas para mejorar el tratamiento de las aguas residuales y contribuir a la conservación de los ecosistemas.
Jorge Alejandro Torres Jaramillo, profesor e investigador del Departamento de Investigación en Zeolitas del Instituto de Ciencias (ICUAP), promueve un proyecto hídrico regional cuyo objetivo es contribuir al restablecimiento de la estructura ambiental y ecológica de las cuencas de Puebla.
Una de las principales líneas de trabajo consiste en desarrollar nuevos sistemas de tratamiento de aguas residuales, ante el uso cada vez más intensivo del agua superficial y de los pozos derivado del crecimiento poblacional.
El académico y sus estudiantes exploran la aplicación de zeolitas naturales y procesos fisicoquímicos como herramientas para el tratamiento de contaminantes presentes en las aguas residuales.
Las zeolitas son minerales con propiedades que pueden aprovecharse en procesos de tratamiento debido a su capacidad para interactuar con determinadas sustancias presentes en el agua. Su utilización, combinada con procesos fisicoquímicos y conocimientos de bioquímica, forma parte de la búsqueda de alternativas tecnológicas desarrolladas desde la investigación universitaria.
La propuesta parte de una necesidad fundamental: garantizar el abasto de agua en condiciones adecuadas y de manera oportuna para la población y las actividades humanas, sin comprometer la conservación de los ecosistemas que forman parte del entorno regional.
Torres Jaramillo destaca que el agua desempeña un papel fundamental como vehículo de transporte de nutrientes y contaminantes dentro de los ecosistemas. Cuando este recurso se encuentra contaminado, sus efectos pueden extenderse a plantas, animales y microorganismos, alterando los ciclos naturales.
Por ello, el proyecto busca generar conocimiento y nuevas tecnologías que permitan atender el problema de las aguas residuales mediante procesos que incorporen principios de bioquímica para favorecer la degradación de contaminantes orgánicos.
La investigación desarrollada desde el ICUAP plantea así una conexión entre la ciencia universitaria y uno de los principales retos ambientales de Puebla: mejorar el manejo y tratamiento del agua para proteger tanto las necesidades de la población como el equilibrio de los ecosistemas.








