Ciudad de México. El periodista Jorge Fernández Menéndez aseguró que Griselda López Pérez, madre de Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, habría sido contratista durante la administración del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, suministrando materiales para obras públicas del estado.
Durante sus declaraciones, el comunicador también afirmó que existieron reuniones entre Griselda López Pérez e integrantes del gabinete estatal, señalamientos que vuelven a colocar bajo escrutinio la relación entre el poder político y personas vinculadas con las familias del crimen organizado.
De confirmarse mediante investigaciones oficiales, las acusaciones representarían un nuevo golpe para la administración sinaloense, que en los últimos meses ha enfrentado constantes cuestionamientos por presuntos nexos entre actores políticos y personajes relacionados con grupos criminales.
Hasta el momento, las afirmaciones corresponden a declaraciones realizadas por el periodista y no han sido respaldadas con resoluciones judiciales ni confirmadas por autoridades competentes. Tampoco se ha informado de una postura oficial del gobierno de Rubén Rocha Moya respecto a estos señalamientos.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la exigencia de mayor transparencia en la asignación de contratos públicos y el fortalecimiento de los mecanismos de control para evitar que recursos gubernamentales puedan beneficiar, directa o indirectamente, a personas relacionadas con organizaciones delictivas.








