Víctor “N”, identificado como presunto líder de la unión de comerciantes “3 de Abril”, sufrió una agresión armada mientras se encontraba en un puesto de alimentos en la zona de Agua Santa, en Puebla, justo frente al Hospital General del Sur.
Tras el ataque, el hombre fue trasladado al propio nosocomio para recibir atención médica, mientras elementos de seguridad acordonaron el área e iniciaron las investigaciones correspondientes.
La agresión volvió a encender las alertas sobre los niveles de violencia que persisten en la capital poblana, incluso en zonas altamente transitadas y frente a instalaciones hospitalarias. Testigos reportaron momentos de tensión y movilización policiaca tras las detonaciones.
Aunque hasta ahora las autoridades no han confirmado el móvil del ataque, el caso reaviva las preocupaciones sobre disputas ligadas a grupos de comerciantes, control territorial y posibles redes de operación informal que históricamente han generado conflictos en distintos puntos de Puebla.
En redes sociales, usuarios cuestionaron nuevamente la estrategia de seguridad en el estado, señalando que hechos violentos continúan ocurriendo a plena luz del día y en espacios públicos sin que exista percepción de control por parte de las autoridades.
El ataque también vuelve a poner bajo presión al gobierno estatal y municipal, en medio de constantes críticas por inseguridad, violencia y presencia de grupos que operan alrededor del comercio informal en la capital poblana.








