Por unanimidad —y sin oposición de regidores del Partido Acción Nacional ni del Partido Revolucionario Institucional— fue aprobada la instalación del Consejo Municipal de Desarrollo Urbano y Vivienda del Ayuntamiento de Puebla.
La votación encendió críticas y sospechas luego de que distintas voces advirtieran que dicho consejo podría convertirse en la plataforma para avalar decisiones relacionadas con el polémico proyecto del Cablebús en la capital poblana.
El hecho de que PAN y PRI respaldaran sin resistencia la creación del organismo llamó la atención de usuarios y actores políticos, quienes cuestionaron si la supuesta oposición realmente pretende frenar proyectos impulsados desde el oficialismo o si, en los hechos, existe un acuerdo silencioso alrededor de obras de alto impacto urbano y presupuestal.
Críticos señalaron que este tipo de consejos suelen presentarse como mecanismos técnicos o ciudadanos, pero terminan funcionando como estructuras para legitimar decisiones ya tomadas desde el poder. En este caso, las sospechas giran alrededor de posibles cambios de uso de suelo, autorizaciones urbanísticas y avales necesarios para concretar proyectos ligados a movilidad e infraestructura.
En redes sociales, algunos usuarios ironizaron con que la “oposición poblana” desapareció justo cuando se votó un órgano clave para futuros megaproyectos. Otros advirtieron que el Cablebús podría convertirse en otro proyecto multimillonario impulsado sin suficiente transparencia ni discusión pública real.
La polémica vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre desarrollo urbano, movilidad y opacidad política en Puebla, especialmente cuando los acuerdos se aprueban sin un solo voto en contra.








