El diputado Julio Miguel Huerta Gómez solicitó a las áreas jurídica y administrativa del Congreso del Estado de Puebla organizar foros para analizar la iniciativa que permitiría someter al gobernador Alejandro Armenta a un proceso de revocación de mandato.
La propuesta busca homologar el mecanismo estatal con la reforma impulsada a nivel federal, donde la elección judicial y la eventual revocación de mandato de Claudia Sheinbaum quedarían programadas para 2028.
Aunque Morena vende la medida como un ejercicio de participación ciudadana y “democracia directa”, críticos señalan que este tipo de figuras terminan funcionando más como herramientas de control político y movilización electoral que como verdaderos mecanismos para evaluar gobiernos.
La discusión también generó cuestionamientos porque, mientras se habla de permitir una eventual revocación futura, actualmente las encuestas muestran altos niveles de desconfianza hacia varios gobiernos emanados de la 4T, incluido el de Armenta en Puebla. Para opositores, el oficialismo impulsa consultas populares solo cuando controla el aparato político y electoral.
En redes sociales, usuarios ironizaron con que Morena ya prepara campañas adelantadas disfrazadas de “participación ciudadana”, mientras otros señalaron que el gobierno primero debería resolver problemas como inseguridad, infraestructura y servicios públicos antes de promover nuevas reformas político-electorales.
La iniciativa promete abrir un nuevo frente de debate en Puebla, especialmente en medio de la creciente polarización entre quienes consideran la revocación un derecho ciudadano y quienes la ven como otro instrumento de propaganda política del oficialismo.








