El coordinador de gabinete estatal, José Luis García Parra, aseguró que los amparos promovidos para frenar el inicio de obras del Sistema de Transporte por Cable prácticamente han sido desechados, al considerar que los argumentos sobre presunto daño ambiental “no son reales”.
Según explicó el funcionario, los recursos legales se enfocaban principalmente en exigir información sobre las medidas de contención para las áreas verdes que serían intervenidas; sin embargo, sostuvo que dichos señalamientos no representan un impedimento sólido para detener el proyecto impulsado por el Gobierno de Puebla.
Además, García Parra adelantó que la titular de Secretaría de Movilidad y Transporte de Puebla, Silvia Tanús, presentará próximamente un proyecto de “gran inversión” que, según el gobierno, permitiría mejorar la movilidad en Puebla durante los próximos 15 años.
Las declaraciones reavivaron el debate sobre el polémico Cablebús, una obra que desde su anuncio ha generado críticas por posibles afectaciones urbanas, impacto ambiental, costos millonarios y falta de información pública clara sobre su viabilidad técnica y financiera.
Mientras el gobierno estatal insiste en presentar el proyecto como una solución de largo plazo para la movilidad, opositores y ciudadanos cuestionan que nuevamente se impulse una megaobra bajo un discurso de modernización sin transparentar completamente estudios, costos reales y consecuencias urbanísticas.
En redes sociales, usuarios ironizaron con que en Puebla cada sexenio llega acompañado de “la obra que transformará el futuro”, mientras persisten problemas básicos como inseguridad, baches, transporte deficiente y caos vial cotidiano.
El avance del proyecto también alimenta sospechas sobre posibles acuerdos políticos y económicos detrás de la obra, especialmente luego de que organismos y consejos vinculados al desarrollo urbano comenzaran a alinearse sin demasiada resistencia alrededor de la iniciativa del Cablebús poblano.








