El diputado José Luis Figueroa negó que exista un bloqueo político por parte del alcalde de Puebla, Pepe Chedraui, para frenar la conversión de San Francisco Totimehuacan en el municipio 218 del estado.
Sin embargo, el propio legislador reconoció un punto clave que contradice el discurso oficial: el proceso podría implicar que los habitantes se queden sin elecciones hasta el año 2030.
La declaración ha encendido críticas, ya que, aunque se niega un bloqueo político, en los hechos se plantea una ruta que limitaría el ejercicio democrático de miles de ciudadanos durante varios años.
Para diversos sectores, el argumento técnico no resuelve el fondo del problema: la municipalización, en lugar de fortalecer la representación, podría terminar aplazando derechos básicos como el voto.
Así, mientras las autoridades descartan obstáculos políticos, crecen las dudas sobre si el proceso realmente beneficia a la población o responde a cálculos de poder.







