Con el respaldo de su mayoría, Morena aprobó la autorización de un crédito por 440 millones de pesos al Ayuntamiento de Puebla, en una decisión que desató fuertes críticas por la falta de información clara sobre el destino de los recursos.
La aprobación se dio sin que se presentara un listado específico de obras ni una justificación técnica detallada. Diversas voces señalaron que limitarse a afirmar que el dinero será utilizado “para calles”, sin precisar cuáles, en qué zonas o bajo qué criterios, evidencia una preocupante falta de planeación.
Críticos calificaron la medida como un acto de improvisación y opacidad, al considerar que se está comprometiendo deuda pública sin ofrecer transparencia ni sustento suficiente a la ciudadanía.
Aunque reconocieron que los créditos pueden ser herramientas válidas cuando se manejan con responsabilidad, advirtieron que en este caso no existen garantías claras sobre el uso eficiente de los recursos, lo que incrementa la desconfianza hacia la administración municipal.
Además, señalaron que el gobierno local ha evitado transparentar la información necesaria para justificar el endeudamiento, mientras mantiene un discurso centrado en responsabilizar a administraciones pasadas, sin asumir plenamente la rendición de cuentas en el presente.
La decisión ha reavivado el debate sobre el uso de deuda pública en los gobiernos municipales y la necesidad de establecer mecanismos más estrictos de control, transparencia y planeación en el ejercicio del gasto.








