El presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib, informó que el Ayuntamiento de Puebla adquirió un tren de pavimentación con un costo de 33 millones de pesos; sin embargo, reconoció que aún se analiza en qué calles será utilizado.
La declaración ha generado cuestionamientos, al evidenciar que la inversión millonaria se realizó sin un plan definido sobre su aplicación, lo que ha sido interpretado por críticos como una muestra de improvisación en la gestión municipal.
De acuerdo con lo señalado por el propio edil, será en los próximos días cuando se determine qué vialidades serán intervenidas con esta maquinaria, pese a que el equipo ya fue adquirido con recursos públicos.
La falta de un programa claro de obras ha encendido alertas sobre la planeación del gasto, al considerar que este tipo de adquisiciones deberían estar acompañadas de proyectos específicos, diagnósticos técnicos y prioridades previamente establecidas.
Diversas voces han advertido que la compra de maquinaria sin una estrategia definida podría derivar en subutilización o decisiones discrecionales sobre su uso, lo que comprometería la eficiencia en la aplicación de recursos.
El caso se suma a críticas recientes sobre la gestión municipal, donde señalan opacidad y falta de claridad en la ejecución de proyectos, mientras persisten demandas ciudadanas por el mejoramiento urgente de calles en distintas zonas de la capital.








