El secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, informó que los operativos de alcoholímetro se encuentran suspendidos debido a diversas irregularidades detectadas, por lo que se reanudarán hasta que se formalice a los agentes de Vialidad encargados de aplicarlos.
Durante la conferencia encabezada por el gobernador Alejandro Armenta, el funcionario señaló que el gobierno estatal no permitirá que estos dispositivos se utilicen como “caja chica” de ninguna autoridad municipal.
Explicó que, al detectar prácticas indebidas, se decidió frenar su operación.
Sánchez González adelantó que habrá sanciones para los policías que aprovecharon estos dispositivos para solicitar prebendas o extorsionar a automovilistas.
“Nosotros tenemos un programa de fiscalización y tomé cartas en el asunto con la Policía Estatal. No estaba satisfecho porque observé conductas delictivas. Desgraciadamente, quienes están encargados de aplicar la ley se corrompen porque hay mucho dinero de por medio”, señaló.
El secretario indicó que ya se realizó un señalamiento formal a autoridades municipales, pues los operativos deben realizarse de manera conjunta y supervisada, ya que en muchos casos se utilizaban con fines recaudatorios.
“No queremos extorsionar; queremos evitar que la gente maneje bajo los efectos del alcohol”, enfatizó.
Sánchez González añadió que los municipios deben entender que estos operativos no pueden convertirse en una caja chica, aunque admitió que cambiar esa práctica “cuesta trabajo”.
“Estamos trabajando de manera coordinada. Yo los suspendí por las extorsiones y paré los operativos. Puedo dar una gran cantidad de sanciones. Yo no quiero recaudar, yo quiero evitar accidentes”, concluyó.







