El Departamento de Estado de Estados Unidos habría iniciado una revisión interna sobre el funcionamiento de los 53 consulados de México en territorio norteamericano, en medio del creciente clima de tensión bilateral por temas de seguridad y narcotráfico.
De acuerdo con versiones difundidas recientemente, el subsecretario para Asuntos Públicos Globales, Dylan Jhinson, advirtió que la evaluación podría derivar en ajustes operativos e incluso en el posible cierre de algunas sedes consulares.
La revisión ocurre en un contexto marcado por el deterioro de la relación en materia de seguridad entre ambos países, particularmente tras reportes sobre la muerte de presuntos agentes vinculados a la CIA en Chihuahua y las acusaciones difundidas desde Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa relacionados con presuntos nexos criminales.
El tema ha encendido alertas por el posible impacto diplomático y consular para millones de mexicanos que dependen de estos servicios en Estados Unidos, especialmente en trámites migratorios, documentación y asistencia legal.
Hasta el momento, ni el gobierno de Claudia Sheinbaum ni autoridades estadounidenses han confirmado oficialmente cierres definitivos de consulados; sin embargo, el escenario refleja el nivel de presión política que atraviesa actualmente la relación entre México y Estados Unidos.
Analistas advierten que la creciente confrontación por narcotráfico, seguridad fronteriza y presuntos vínculos de actores políticos mexicanos con el crimen organizado podría seguir escalando en los próximos meses, afectando tanto la cooperación bilateral como la imagen internacional del gobierno mexicano.








