El líder del Congreso del Estado de Puebla, Pável Gaspar Ramírez, dejó claro que no se prestará a presiones políticas disfrazadas de “rendición de cuentas”, luego de que la diputada panista Susana Riestra Piña solicitara la destitución del secretario general, Leopoldo de Lara, y del director jurídico, Jesús Juárez Lezama.
Gaspar Ramírez informó que será el órgano interno de control el encargado de revisar el desempeño de ambos funcionarios y, en su caso, determinar si existe alguna causa real para su remoción, marcando distancia de lo que muchos ya califican como un intento del PAN por politizar los procesos internos del Congreso.
Y es que la intervención de Riestra Piña no pasó desapercibida. Desde distintos sectores se percibe como una estrategia más del Partido Acción Nacional para generar ruido mediático y posicionarse, aún a costa de vulnerar los procedimientos institucionales.
No es la primera vez que el PAN recurre a este tipo de maniobras. Bajo el argumento de “transparencia”, algunos de sus perfiles han impulsado señalamientos sin sustento sólido, buscando más reflectores que resultados reales.
Mientras tanto, en el Congreso se insiste en que las decisiones deberán apegarse a la legalidad y no a intereses partidistas, en un mensaje claro frente a lo que consideran intentos de presión política.







