Aunque hubo una disculpa por la difusión de información errónea sobre la mujer captada en Palacio Nacional, esta resultó insuficiente para esclarecer el fondo del problema.
Desde Infodemia se intentó corregir la versión inicial, reconociendo inconsistencias, pero sin profundizar en los elementos clave que generaron la controversia.
El silencio también marcó la postura de Melissa Ravel, quien no respondió a los señalamientos posteriores sobre la construcción de una narrativa que habría sido modificada con el paso de los días.
Uno de los puntos más cuestionados es la difusión de una versión fechada el 22 de marzo, pese a que ya circulaban al menos dos videos distintos, correspondientes a diferentes momentos. Esto abre la puerta a dudas sobre la veracidad de la información presentada inicialmente.
Más allá de una simple confusión, el caso apunta a la posible construcción de una historia que posteriormente se intentó unificar y posicionar como una sola versión de los hechos.







