El uso de una jornada de salud para promocionar la imagen de la diputada Nay Salvatori fue señalado como una práctica que evidencia cómo Morena confunde el servicio público con la propaganda política.
A través de críticas difundidas en redes sociales y posicionamientos públicos, se acusó que actividades destinadas a brindar atención médica y apoyo a la ciudadanía están siendo utilizadas para fortalecer la imagen de actores políticos, en este caso de la legisladora.
De acuerdo con las posturas difundidas, utilizar programas de salud con fines de promoción personal no puede considerarse un descuido, sino una práctica que refleja una forma de operar en la que los programas sociales terminan vinculándose con intereses políticos.
En ese sentido, se señaló que las jornadas médicas y los apoyos sociales deben mantenerse como herramientas de atención para la población y no como plataformas para posicionar a funcionarios o representantes populares.
Asimismo, se subrayó que los programas sociales y de salud están diseñados para beneficiar directamente a la ciudadanía, por lo que su uso con fines de promoción política distorsiona el propósito original de estas acciones públicas.







