El gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quedó excluido de la cumbre “Escudo de las Américas”, que se celebrará este sábado en Miami, encabezada por el expresidente estadounidense Donald Trump.
El evento reunirá a líderes de 12 países latinoamericanos, incluidos los mandatarios de Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, todos coordinando estrategias de seguridad y cooperación regional. México, sin embargo, no fue invitado, un gesto que muchos analistas interpretan como un aislamiento diplomático por la política interna y la presunta inacción contra el crimen organizado.
La ausencia del gobierno mexicano evidencia un contraste: mientras otros países buscan consolidar esfuerzos frente al crimen transnacional, el gobierno de Sheinbaum queda marginado en un foro clave, debilitando la voz de México en asuntos de seguridad hemisférica.
Expertos advierten que esta exclusión no es un hecho menor: refleja una percepción internacional crítica del manejo del país frente al narcotráfico, y deja claro que el liderazgo mexicano está ausente de decisiones estratégicas que afectan a toda la región.







