En una sesión reciente, las diputadas y diputados de Morena recibieron la iniciativa de reforma electoral entre consignas y porras como “¡No estás sola, no estás sola!” y “¡Es un honor estar con Claudia hoy!”, dejando en evidencia un ambiente más cercano a un mitin de campaña que a un debate legislativo.
Observadores políticos señalan que, en lugar de discutir los puntos de la propuesta, el apluso y las ovaciones sustituyeron los argumentos sobre la reforma, un hecho que ha generado críticas sobre la manera en que se están llevando a cabo las discusiones en el Congreso.
El episodio refleja una tendencia creciente de teatralización en el recinto legislativo, donde el fervor partidista parece prevalecer sobre el análisis técnico y la deliberación sobre leyes que impactan a todo el país.
Si quieres, puedo armar una versión más política y punzante para portada, que enfatice la “falta de debate serio” y la “politización del Congreso”.






