La presidenta Claudia Sheinbaum no se guardó nada. Advirtió que impugnará hasta las últimas instancias el registro del nuevo Partido Encuentro Social (PES) por usar las siglas CSP, coincidentes con sus iniciales, y advirtió que nadie puede apropiarse de su identidad para fines políticos.
“¿Cómo una organización lleva las siglas de la presidenta? Mis siglas no son tan conocidas, pero imagínense que un partido político se llamara AMLO. ¿Cómo que CSP? No se puede utilizar”, declaró Sheinbaum, dejando claro que el gobierno federal hará uso de todas las vías legales para frenar esta maniobra.
La polémica surgió luego de que el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazara imponer medidas cautelares para obligar a la organización Construyendo Solidaridad y Paz a cambiar su nombre. Sin embargo, Sheinbaum no se conforma: “Ya veremos en el Tribunal”, sentenció.
Desde la organización, Armando González Escoto, representante legal de CSP, afirmó que la coincidencia con las iniciales de la presidenta es “fortuita” y que buscan representar a mexicanos que no se sienten identificados con las actuales fuerzas políticas. Pese a ello, la nueva fuerza política ya superó los requisitos legales: 285 asambleas y 268 mil afiliados.
Además, aunque no es de derecha, CSP se opone a la interrupción legal del embarazo y a la adopción homoparental, dejando claro que su agenda social se mueve en terrenos conservadores.
El choque es inminente: una presidenta enfrenta a un partido que intenta aprovecharse de su nombre, y el resultado podría sentar un precedente histórico sobre los límites del uso de iniciales y nombres de figuras públicas en la política mexicana. La batalla legal apenas comienza, y Sheinbaum dejó claro que no habrá concesiones.






