La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su administración decidió dar por concluida la política de seguridad conocida como “abrazos no balazos” y emprender una nueva estrategia frontal contra el crimen organizado.
Durante un mensaje público, la mandataria señaló que la decisión fue tomada junto con su gabinete de seguridad y afirmó que asume la responsabilidad por el operativo en el que murió Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
Sheinbaum sostuvo que el cambio en la estrategia responde a la necesidad de reforzar las acciones del Estado frente a los grupos delictivos y garantizar la seguridad en distintas regiones del país.
El anuncio marca un giro en la política de seguridad implementada en años recientes y abre una nueva etapa en el combate al narcotráfico, en medio del debate público sobre los resultados y el rumbo de la estrategia nacional.







