El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, reconoció que 10 docentes fueron dados de baja por actos de corrupción, luego de que él mismo instruyera la realización de una auditoría en la Secretaría de Educación Pública (SEP).
En conferencia de prensa, el mandatario destacó que la auditoría no fue resultado de presiones externas, sino que se ordenó tras recibir diversas denuncias, las cuales también derivaron en la destitución de un funcionario, cuyo nombre se reservó para no afectar el debido proceso.
“Se cesaron a 10 personas. ¿Qué hicieron esas personas? Cometieron irregularidades en la SEP. No doy nombres porque cuidamos el debido proceso. No somos un gobierno represor ni que actúe con actos indignos; quien comete una falta tendrá una sanción”, expresó.
Armenta señaló que la Secretaría de Educación debe ser una institución al servicio de la educación y que las plazas existentes deben destinarse a las escuelas para fortalecer el sistema educativo y mejorar las condiciones de enseñanza.
Enfatizó que no se permitirá que nadie viole la ley, por lo que las auditorías continuarán.
“Yo fui quien ordenó la auditoría de la SEP, no fue por presión de nadie, porque estoy pendiente de lo que pasa en la administración pública. La SEP, durante muchos sexenios, lamentablemente ha sido lo que no debe ser: un espacio de corrupción”, afirmó.
El gobernador explicó que, durante sus recorridos por distintos municipios, ha recibido denuncias por la falta de maestros en algunas escuelas, así como por plazas que no han sido asignadas, situación que motivó la auditoría.
“A eso obedece la auditoría. Nuestro respeto a los líderes sindicales, pero ninguna manifestación o presión nos va a detener. Pueden tomar las oficinas que quieran; no hay problema. Analicen mi historia política, estoy curtido”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que respalda a las y los maestros, así como a las y los directivos de las escuelas públicas, al señalar que ha transitado toda su vida en esa línea.







