Mientras el gobernador Alejandro Armenta se mostraba en redes sociales celebrando la unidad de la coalición legislativa, en los pasillos del Congreso del Estado otro nombre retumba con fuerza: Pável Gaspar. No es exageración: el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política se ha convertido en el verdadero artífice de la gobernabilidad, el operador capaz de alinear voluntades y transformar las agendas políticas en hechos concretos.
La reunión de este jueves con legisladores de Morena y sus aliados no solo fue un ejercicio de protocolo. Fue un recordatorio de que sin Gaspar, la cohesión legislativa del bloque gobernante sería mucho más frágil. Su capacidad para mantener unidas a las fracciones, contener tensiones y garantizar respaldo al Ejecutivo lo coloca como la pieza estratégica que asegura que los proyectos de Armenta tengan eco en cada esquina del estado.
Las recientes comparecencias del gabinete estatal, recibidas con aprobación por la coalición legislativa, no fueron fruto del azar. Detrás estuvo la mano de Gaspar, operando con precisión, gestionando acuerdos y anticipando conflictos antes de que surgieran. En el Congreso, su liderazgo no es visible para todos, pero es tangible en los resultados: disciplina, unidad y un bloque sólido que respalda al Ejecutivo sin fisuras.
Y ahora viene la próxima fase: más obra comunitaria y proyectos de desarrollo social. Para que estos planes no queden en la retórica, Gaspar tendrá que traducir las prioridades del gobernador en acciones legislativas y políticas, asegurándose de que cada proyecto llegue a los distritos y cada diputado cumpla su papel como enlace con la ciudadanía.
En pocas palabras, mientras Armenta aparece como la figura pública del gobierno, Pável Gaspar es quien realmente mueve las piezas dentro del tablero legislativo, asegurando que la maquinaria política funcione con precisión quirúrgica. Si algo define al Congreso de Puebla hoy, es su liderazgo: silencioso, estratégico y absolutamente indispensable.







