“Indignación ciudadana por negligencia en el manejo de archivos históricos del AGMP“
La ciudadanía y especialistas en patrimonio histórico de Puebla han reaccionado con indignación en redes sociales ante la actuación de María Teresa Cordero Arce, directora del Archivo General Municipal de Puebla (AGMP), quien manipuló de manera irresponsable y sin protocolos los archivos históricos de la Catedral Poblana. Las imágenes y testimonios que circulan muestran un manejo que pone en riesgo documentos frágiles, únicos e irremplazables, pilares de la memoria y cultura de la ciudad.

Las acciones de la directora no solo representan negligencia profesional, sino un desprecio evidente por la preservación de la historia. Las redes sociales se han encendido denunciando este acto, dejando en claro que la ciudadanía no tolerará que el patrimonio histórico de Puebla sea tratado con tal descuido.
Lo ocurrido bajo la dirección de María Teresa Cordero Arce al frente del Archivo General Municipal de Puebla (AGMP) es un hecho escandaloso que no puede ni debe normalizarse. La manipulación de archivos históricos de la Catedral Poblana sin protocolos, sin protección y sin el mínimo cuidado profesional es una acción que raya en la irresponsabilidad institucional y evidencia una alarmante falta de preparación para el cargo que ocupa.
No se trata de un error menor ni de un descuido anecdótico. Se trata de documentos históricos frágiles, únicos e irremplazables, cuyo deterioro significa la pérdida directa de siglos de historia, identidad y memoria colectiva. Cualquier persona con formación básica en archivística o conservación sabe que estos materiales no se tocan sin guantes, sin soporte adecuado y, preferentemente, no se manipulan si no son réplicas. Que esto ocurra desde la máxima autoridad del AGMP es, sencillamente, inaceptable.

Resulta ofensivo para especialistas, investigadores y para la ciudadanía que quien dirige una institución dedicada a proteger el patrimonio documental actúe con tal negligencia. Un puesto de esta responsabilidad exige conocimiento técnico, criterio profesional y respeto absoluto por el valor histórico de los archivos. Cuando estos elementos no están presentes, el cargo se convierte en un riesgo para aquello que debería resguardar.
La historia de Puebla no es utilería, no es espectáculo ni propaganda. No pertenece a funcionarios temporales ni a decisiones improvisadas. Pertenece al pueblo. Por ello, la actuación de María Teresa Cordero Arce debe ser severamente cuestionada, explicada y asumida con responsabilidad. Guardar silencio o minimizar los hechos solo confirma una gestión incapaz de proteger el legado cultural que le fue confiado.
Poner en riesgo el patrimonio histórico desde una institución encargada de su conservación no es solo una falta administrativa: es una traición a la memoria colectiva de Puebla.
Este hecho no es un descuido menor; es una negligencia grave que compromete la integridad de documentos históricos fundamentales. Por ello se debe exigir la intervención de las autoridades Estatales:
- Que se realice una investigación inmediata sobre el manejo de los archivos de la Catedral Poblana bajo la gestión de la directora del AGMP.
- Que se verifique si los protocolos de conservación se han seguido correctamente y, de no ser así, que se sancione a los responsables.
- Que se implementen medidas urgentes para garantizar que los archivos históricos sean manipulados únicamente por personal capacitado y, preferentemente, mediante réplicas, protegiendo los originales de cualquier daño.
El patrimonio histórico de Puebla no puede seguir siendo puesto en riesgo por negligencia o desconocimiento. La sociedad exige transparencia, rendición de cuentas y respeto absoluto por los archivos que constituyen la memoria de todos los poblanos.








