Algo huele mal…
Hace unos días; el gobernador Miguel Barbosa Huerta reveló que en las próximas semanas aumentará el número de elementos de la Guardia Nacional destacamentados en Puebla y en todo el país, además de que dicha institución pasará a formar parte de la Sedena, esto derivado de una reunión que tuvo junto con otros mandatarios y el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Mientras tanto, las cosas se ponen al “Rojo Vivo” en la Secretaria de Seguridad Pública. Los elementos están siendo violentados al ser citados de manera arbitraria argumentando diversas irregularidades absurdas.
La citas son en el C5, desde la entrada los despojan de teléfonos celulares y equipo de seguridad siendo tratados como intrusos, ingresan custodiados por personal desconocido y mal humorado; durante esa “falsa diligencia” se presenta una “supuesta” licenciada que les pide llenar datos y firmar un documentos que carece de “oficio” para dirigirlos a una entrevista “amenazadora”.
Al finalizar se les notifica de manera informal que están “en la mira” bajo la advertencia de suspenderlos o despedirlos; por supuestos “actos irregulares” que nunca les dan a conocer. Además son desarmados y enviados a proteger las calles.
Esta “cacería de brujas” ha generado una “bomba de tiempo”, existe desorden y desconfianza; pero sobretodo “inseguridad”; por lo que no existe garantía para ningún ciudadano ser protegido, pues ahora no existe protección para elementos de seguridad pública.








