La decisión de la Secretaría de Educación Pública de adelantar el cierre del ciclo escolar continúa generando inconformidad entre instituciones educativas, que comenzaron a pronunciarse públicamente contra la medida impulsada por el gobierno federal.
Diversas escuelas advirtieron que el ajuste afectará directamente el proceso de aprendizaje de estudiantes, así como la planeación académica y administrativa de los planteles, por lo que ya analizan la presentación de recursos legales para intentar frenar la disposición.
Los inconformes acusan que la modificación fue tomada de manera unilateral y sin una consulta amplia con comunidades escolares, docentes y padres de familia.
La polémica aumentó luego de las declaraciones contradictorias entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, sobre si el adelanto del calendario ya es una decisión definitiva o solamente una propuesta.
Mientras el gobierno federal sostiene que la medida responde a las altas temperaturas y a la logística del Mundial 2026, críticos consideran que la reducción del calendario podría afectar contenidos académicos y generar complicaciones para millones de familias.
El conflicto comienza a escalar hacia el terreno jurídico y político, en medio de crecientes cuestionamientos sobre el manejo educativo y la coordinación interna del gobierno federal.








